Desde hace un rato empezó la necesidad de escribir, así como para las mujeres normales el helado es vital en la depresión. Esta vez no quiero criticar algún hecho o algún siniestro plan uribista, más bien pretendo puntualizar un asunto de gran importancia: la amistad.
¿Qué puercas es un amigo? Es un ser brillante, único, problemático y solidario. No es aquel que siempre recalcará lo malo que existe en el interior o exaltará únicamente las cosas bonitas que tengamos adentro... Es alguien que comprende que lo bueno no está en comprobar que nos equivocamos o que nuestra naturaleza no permite tomar aceptar lo diferente de nuestra existencia, más bien, intentan guiarnos sin recriminar la imperfección de nuestro actuar y nos muestra que no es del todo "malo" ser imperfectos.
Siempre existirá un amigo para cualquier clase de persona, sin importar tendencias, creencias, visión del mundo o carácter; esto implica que, después de todo, es difícil estar solos o conseguir un buen amigo. Es gracioso, pero yo quiero mucho a aquellos que considero mis amigos porque, además de realizar sus ritos tan necesarios para la conservación de una amistad, aprendieron que soy más que mis defectos y que muchos de ellos, en épocas duras, se convierten en cualidades. Dependemos de las circunstancias y de nuestro entorno, ya que no todo se puede realizar mediante una gran voluntad: también es necesario actuar.